
Aquella noche el había pasado por mi a mi casa, me llevo a un bar, el lugar era muy acogedor con un toque de elegancia pero al mismo tiempo seguía siendo de ese tipo de lugares que el solía frecuentar. Nos sentamos en unos pequeños sillones, el lugar estaba algo vacio por lo que pudimos platicar cómodamente sin ninguna interrupción.
Bebimos un poco, platicábamos acerca de la sociedad, la familia y los amigos, aun no comprendo porque siempre que salgo con el, es como si el alcohol se me subiera mas rápido a la cabeza o quizá es que tomo mas de lo normal, ese día no fue la excepción. Después de unas copas comencé a sentir aquella etapa de desinhibición. Nuestros cuerpos comenzaron a acercarse, la platica comenzó a cambiar de rumbo, en esos momentos yo me preguntaba porque lo nuestro había terminado y porque aun a pesar del tiempo seguía sintiendo lo mismo por el. Siempre he tenido la curiosidad de saber que siente por mi, después de nuestra ruptura el siguió buscándome como si yo fuera su novia, de vez en cuando nos besábamos, quizá no era lo correcto ante los ojos de la gente, pero a mi no me importaba yo no salía con nadie y el tampoco así que que mas daba si ambos teníamos ganas de besarnos. Yo sabia que no éramos novios, pero tampoco esta segura de si lo adecuado era llamarnos amigos.
Salimos del bar y nos dirigimos a mi casa. De nuevo volvíamos a estar solos… los recuerdos inundaban nuestras mentes… aquellos sentimientos que habíamos custodiado, hoy quedaban libres, creando esas sensaciones que tratamos de evitar.
Por fin llegaba el momento de ser sinceros, solo que ese instante nunca llego. Inundada de caricias y besos dulces, me envolvió en un recuerdo, en el recuerdo que deseaba que volviera a pasar, que todo fuera como lo había sido antes, tal vez no recuerdo todo exactamente pero se que fue una de las noches mas especiales en mi vida.
De repente entro por la puerta de mi habitación con una charola, me había traído el desayuno, me alegre al ver que no se había marchado. Me beso de una manera tan apasionada que mi cuerpo se encendió, hoy deseaba que todo volviera a ser como antes que el recuerdo no terminara. Coloco su mirada fijamente en mí y pronuncio ¿Como dormiste linda?

