20101124

Fantasías Disfrazas de Amargura

Entonces comenzó a sentir que su cuerpo era capaz de flotar inmerso en la humedad, imaginaba el latir arrítmico de su corazón, los movimientos sinuosos que materializaba su cuerpo, su bracear cada vez más lento y armónico, sus pies que con el transcurrir del tiempo retornaban a su estado inerte de aletas, en soplos era capaz de sacudir la cabeza de un lado a otro y entonces volvía a la superficie ceñida de un infinito haz de luz; salía a flote y respiraba hondo muy hondo.




La corriente la había llevado a un nuevo lugar.

Abrió los ojos, y aunque lo dudara el cielo seguía ahí, con su misma serenidad de siempre acompañado de una complaciente brisa.


Todos estaban lejos y el agua se desvanecía en medio del silencio.


Y de nuevo se observo sola, tumbada en la impenetrabilidad de la discreción, nadie conocía su paradero y por tanto nadie podría buscarla. Pero eso no tenía la más mínima importancia porque ya no necesitaba que nadie la encontrara porque ella ya lo había hecho.

Y solo entonces fue capaz de sonreír.


20101122

No more tears


Ya no quiero pensar que esto no es más que un juego infantil en el que yo jugué a ser la persona adulta. Bastante tempestad has causado en mi vida para que ahora te dé la oportunidad de destruirla.

Amor, hoy quiero jugar tu juego, quiero reírme a carcajadas a tus espaldas, quiero disfrutar de las pasiones que puedas proporcionarme sin la necesidad de amarte, deseo febrilmente divertirme a costa de tu felicidad, quiero que sufras por mí, que te arrastres pidiéndome perdón (porque puedo asegurarte que te voy a perdonar, pero no voy a regresar).

Hoy quiero convertirme en la cabrona que tú puedas amar, porque ahora pretendo que tu vida me deje de importar.



Ojala fuera capaz…


La verdad es que te quiero demasiado para hacer tal cosa.

20101110

Dispersando el humo del retrovisor

Corre y no te detengas. No mires atrás, aléjate. Toma tu distancia, desvanécete en tu propia esencia. Deja de pensar en los demás, piensa en ti, solo en ti. Ha llegado la hora de que te despojes de toda esta mierda que te rodea.




Habrá un momento en que las calles estén desiertas, en que el frio se cuele entre los intersticios más finos de tu piel, lugares donde las farolas se extingan al mirar tu presencia, no digo que vaya a ser fácil pero puedo asegurarte que lo vas a lograr. Yo creo en ti.

Ya no piensas en lo que dejes atrás porque cuando regreses y dejes de huir de tus problemas estaremos aquí, esperándote. Porque el tiempo podrá transitar sin poder detenerlo, pero los sentimientos no son así y menos algo tan real y tangible como lo que siento yo por ti.

Cuando todo este mal sueño haya terminado nos encontraremos en aquel desierto, con un sol infinitamente laqueado. Y volverás a tener esa sonrisa que algún día todos envidiábamos.