20110226

Una Nueva Dimensión

Soy culpable de desistirme ante la seducción de su cuerpo.





Este tiempo he confiando en mi juicio al profesar el hecho de que se equivoca quien cree ciegamente en que las personas solo son capaces de conocerse mediante largas pláticas como si las palabras envolvieran a estos individuos sentados frente a frente. Existen parejas que conocen hasta el más ínfimo espacio de su alma bailando, tal vez nunca cruzaron ni una palabra pero el baile los había hecho renacer en medio de la esperanza. Y otros más que encontraron de la misma forma una nueva dimensión haciendo el amor, porque de esta manera habían sido capaces de conocer la magia de una soledad compartida, porque de esa forma habían conocido más de esa persona que si alguien hubiera leído sus memorias o escuchado la grabación de su psicoanálisis.



Por eso hoy te confieso que no aprendí a amar murmurando, sino que experimenté sintiendo tu respiración.



20110213

Eclipsando El Sol

Todo comenzó repentinamente y con un dejo de melancolía.




De buena gana no se hubiera dejado seducir pero su perfume la embriagaba con una sutileza arrebatadora, el contacto con su piel no hacía más que envenenar sus sentidos y la elegancia de sus palabras la llevaban a volar en otra dimensión.


Quería creer ciegamente en que él no era lo que las voces susurrantes le decían. Suena patético, pero ella lo sabía, solo que no quería verlo. Prefería tapar el sol con un dedo o mejor dicho eclipsarlo.

Quiso pensar que esa situación no era nada más que una dádiva, algo compasivo. Que eso era una relación sin sudores ni piel. Estúpida inocencia la suya. Le creyó cuando dijo que se había enamorado de ella. Y todavía más cuando le dijo “te amo” con ese tono sincero y seductor que solo el poseía.


Pero cuando el amor se convirtió en sexo ya no le quedo de otra más que ver las cosas a la luz del día. Ahora miraba la cara de malicia, las imperfecciones, las erecciones, los vellos y las mentiras de aquel hombre que no era suyo. Pero fue ahí donde cometió el peor error; cerró los ojos en medio de un grito agónico y pensó que no estaría mal vivir por un tiempo en el engaño.


Pero también en esto se engañaba.



I’m addicted to you