
Amor, hoy quiero jugar tu juego, quiero reírme a carcajadas a tus espaldas, quiero disfrutar de las pasiones que puedas proporcionarme sin la necesidad de amarte, deseo febrilmente divertirme a costa de tu felicidad, quiero que sufras por mí, que te arrastres pidiéndome perdón (porque puedo asegurarte que te voy a perdonar, pero no voy a regresar).
Hoy quiero convertirme en la cabrona que tú puedas amar, porque ahora pretendo que tu vida me deje de importar.
Ojala fuera capaz…
La verdad es que te quiero demasiado para hacer tal cosa.