
El sol inundaba de luz aquella estación, por todas partes brotaban destellos de aquel brillante sol, y en medio de mi admiración por aquel resplandor, sentí una ráfaga de viento que sacudió mi cabello, de repente percibí aquel aroma… la estación había quedado impregnada de aquella fragancia… esa esencia que lo caracteriza, aquella que ni si quiera soy capaz de describir, pero que provoca un torbellino de emociones dentro de mi ser. La inconsciencia me había invadido, en estos momentos no era capaz de recordar cuanto tiempo había transcurrido en busca de aquel momento, pero de algo estaba segura… este momento era mejor de lo que pude imaginar.
Y al fin te vi, con esa postura despreocupada y aquella sonrisa en tu rostro que ilumina mi existencia, el deseo cada vez era mas grande… te quería a mi lado, que me abrazaras y me besaras como antes solías hacerlo, pero no era este el momento, aun no me atrevía, sin embargo con estar a tu lado era feliz, solo tenia que esperar el termino del viaje que comenzábamos hoy, ese viaje que aun no tenia destino pero que estaba segura que nos llevaría a un nuevo resplandor, donde podremos disfrutar de nuestro amor.
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ResponderEliminarHermoso relato, muy romántico ^^
Espero seguir leyéndote.
Besitos
Precioso lo escrito!
ResponderEliminarUn beso
qué hermoso escribes....
ResponderEliminarsalUDos!
un abrazo
m encanta :)
ResponderEliminart sigo
¡Que intenso...me transporta en el tiempo de los recuerdos ! La esperanza nunca se pierde. El Ave Fénix vuela en círculo ante la próxima estación..
ResponderEliminarTQM *D_V*