20101110

Dispersando el humo del retrovisor

Corre y no te detengas. No mires atrás, aléjate. Toma tu distancia, desvanécete en tu propia esencia. Deja de pensar en los demás, piensa en ti, solo en ti. Ha llegado la hora de que te despojes de toda esta mierda que te rodea.




Habrá un momento en que las calles estén desiertas, en que el frio se cuele entre los intersticios más finos de tu piel, lugares donde las farolas se extingan al mirar tu presencia, no digo que vaya a ser fácil pero puedo asegurarte que lo vas a lograr. Yo creo en ti.

Ya no piensas en lo que dejes atrás porque cuando regreses y dejes de huir de tus problemas estaremos aquí, esperándote. Porque el tiempo podrá transitar sin poder detenerlo, pero los sentimientos no son así y menos algo tan real y tangible como lo que siento yo por ti.

Cuando todo este mal sueño haya terminado nos encontraremos en aquel desierto, con un sol infinitamente laqueado. Y volverás a tener esa sonrisa que algún día todos envidiábamos.


7 comentarios:

  1. Si que la tendrá, y podrás concretar con tus propios ojos que todo está en vos misma, y en la otra persona.
    Siempre... tan evidente, pero escondido a la vez.
    Linda entrada, me alegro de haber regresado!
    Un beso grande!

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  2. ¿Por qué pensar sólo un uno, si todos estamos conectados?

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  3. ojala que logren encontrarse nuevamente por el bien de ambos
    beso grande!

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  4. Las sonrisas se recuerdan para siempre.
    No lo olvides.
    Cuidate!

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  5. que no pase mucho tiempo, para que esa sonrisa vuelva...

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